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COMULGUEMOS A CRISTO, AHORA MÁS QUE NUNCA

Queridos hermanos en la fe,

Como ustedes saben, CVA fue uno de los primeros portales católicos en español en denunciar la usurpación del papado por Jorge Mario Bergoglio. Lo hicimos con argumentos jurídicos y teológicos muy sólidos, respaldados por los mensajes con que Nuestra Madre Santísima nos ha ido advirtiendo en los últimos 180 años. Benedicto XVI sigue siendo el Papa. Bergoglio ha usurpado la sede petrina y mantiene a nuestro querido Benedicto en sede impedida, como ha demostrado hasta la saciedad el periodista italiano Andrea Cionci. Bergoglio es, muy posiblemente, el falso profeta del Apocalipsis, la Bestia de la Tierra o de la Religión, el cordero con dos cuernos (la mitra) que habla como un dragón.

Sin embargo, dentro del grupo de los que sabemos que Jorge Mario Bergoglio es un usurpador y antipapa, un sector muy ruidoso está abogando por que los fieles dejen de ir a Misa. Esta terrible opinión ha partido de webs y canales filolefebvristas, para variar. Se trata de personas que siguen a Mons. Viganò o a Mons. Schneider (que tienen por Papa a Bergoglio) y han atacado – ahora sólo lo hacen sotto voce –  repetidamente a Juan Pablo II y a Benedicto XVI por considerarles modernistas pues, como todos los filolefebvristas, consideran a Bergoglio la consumación de los “Papas heréticos” del postconcilio.

Parten estas personas de una premisa falsa: que el cáncer de la Iglesia proviene del CVII, afirmación completamente desproporcionada, ya que no distinguen entre la letra del Concilio (ortodoxa y pastoral, con la excepción de algunas expresiones ambiguas, que bien podían salvarse con una interpretación tradicional, plasmada en unos textos que fueron aprobados  por la inmensa mayoría de los padres conciliares, entre ellos Mons. Lefebvre, todos ellos Obispos y cardenales nombrados y creados por los Papas anteriores) y el “espíritu” satánico con el que los masones y comunistas infiltrados en la Iglesia quisieron destrozar la recta doctrina, que fue el verdadero problema. Se olvidan de que el modernismo no procede de los años 60s del siglo pasado, sino del S. XIX, en que fue combatido a muerte por los Papas de la época. Por eso Benedicto ha explicado tantas veces que el CVII tiene que interpretarse conforme a la doctrina anterior y permanente de la Iglesia. Y así lo hicieron los Papas postconciliares, con Encíclicas perfectamente ortodoxas que escocieron y escuecen al modernismo actual, arracimado entorno a Bergoglio, y por las que sufrieron un auténtico martirio blanco… y rojo para algunos de ellos.

Este sector siempre ha puesto en solfa la validez y licitud de las Misas de rito romano celebradas conforme a la forma nueva. Y, de hecho, si reflexionamos, toda la polémica de estos últimos días tiene en esta torpe opinión su verdadera raíz. Es la misma polémica de siempre, ahora bajo la veste del “una cum Francisco”.

Pues bien, el gran problema ha surgido cuando este sector filolefebvrista, que se autodenominaba orgullosamente “el remanente”, ha dado un paso más, afirmando de manera temeraria que quien comulgue en una Misa novus ordo en la que se nombre a Francisco, con plena consciencia de que el Papa es Benedicto, comete pecado mortal. Esto es UNA BARBARIDAD JURÍDICA Y TEOLÓGICA. Intentaré explicarme:

Para empezar, no se sabe por qué sólo denuncian a los fieles que asistan a las misas novus ordo, cuando, en las celebradas conforme a la forma antigua, estas palabras se dicen en voz secreta, de forma que el sacerdote puede nombrar perfectamente a Francisco, sin que nadie lo sepa.

Hasta hace unos meses D. Minutella decía que no había transubstanciación en las misas cum Francisco y ¡que todos los que comulgaban en esas Misas comulgaban el cuerpo del diablo! Tal fue el clamor que se levantó contra él entre los católicos fieles que tuvo que desdecirse y expresar luego que sí, que en esas Misas sí hay consagración (por tanto, válida), pues la misma se produce si hay ministro válidamente ordenado (sacerdote), forma (la pronunciación de las palabras de la consagración) y materia (pan de trigo sin levadura y vino de uva), y no se explicita por parte del ministro una intención contraria a la confección del sacramento.

El líder del canal español que apoya a D. Minutella en sus desvaríos, sin embargo, no se da cuenta de que en realidad contradice esa misma afirmación, pues en la entrevista que le hizo hace poco a Andrea Cionci explicaba que es imposible que el Espíritu Santo baje en las Misas cum Francisco porque solo lo hace en las Misas cum Benedicto, y eso implica, para él, que no hay consagración en ellas. Pero luego se contradice de nuevo y añade muy ufano que el que comulgue conscientemente de que el Papa es Benedicto comete pecado mortal ¿No se da cuenta de esta contradicción? Es cierto que el Espíritu Santo no está con Bergoglio, pero SÍ ESTÁ EN LAS MISAS CUM FRANCISCO PORQUE SE PRODUCE EPÍCLESIS Y TRANSUBSTANCIACIÓN CUANDO SE DAN LOS REQUISITOS QUE LA IGLESIA EXIGE PARA LA CONSAGRACIÓN. Y ESA CONSAGRACIÓN NO SÓLO ES VÁLIDA (POR COMPARECER EN ELLA LOS REQUISITOS CITADOS) SINO LÍCITA, PORQUE SE DA DENTRO DEL RITO CATÓLICO, NO EN UNO ORTODOXO O CISMÁTICO.

Tras cambiar una vez más de postura, ahora tanto D. Minutella como ese canal español dicen que en estas Misas hay consagración, es decir, que Cristo se hace presente, porque se dan los requisitos para ello. Pero a continuación añaden que eso ocurre porque Dios quiere que comulguen los que, por ignorancia, creen que el Papa es Francisco. Esto es un error gravísimo, porque en todas las etapas de la Iglesia en las que han coexistidos Papas y antipapas la consagración se ha dado válida y lícitamente en todas las Misas, en unión con uno o con otro, mientras la Iglesia no se pronunció oficialmente sobre quién era el verdadero Papa. Así pasó con el Cisma de Occidente, en el que hasta tres Papas se proclamaban válidos y la cristiandad se dividió entre los partidarios de uno o de otro. Pues bien, en las tres facciones las Misas eran válidas y lícitas, pues la Iglesia aún no se había pronunciado oficialmente sobre cuál era el verdadero.

Actualmente ni siquiera vivimos en esa situación, pues no hay dos Papas que se proclamen auténticos, sino que sigue existiendo una misma Iglesia, aunque con dos cabezas: una falsa y oficial que sigue a Bergoglio como Papa y otra verdadera y oficiosa, que sigue a Benedicto. La primera, in nuce. La segunda, in fieri. Pero como Benedicto aún no ha dicho de manera pública, patente y manifiesta que él es el Papa y que el otro es un impostor no podemos decir que existan “dos Iglesias”, sino que aún es una, y en ella siguen mezclados el trigo (cada vez menos) y la cizaña (que a estas alturas de la historia de la Iglesia ya es mayoritaria), lo mismo que ocurre en un campo cuando la cosecha está madura. Ciertamente, como decía el gran padre Castellani, cuando la cosecha se acerca es cuando mejor se distinguen el trigo de la cizaña, y eso mismo ocurre en nuestra Iglesia: los herejes ya se hacen notar a cara descubierta, levantando su cabeza altanera, pero vacía, mientras que el humilde trigo se agacha, escondido y ahogado entre tanta mala hierba. Hasta ahora, Benedicto está diciendo de forma implícita e indirecta que él es el Papa, correcto, usando el “código Ratzinger”, pero no lo ha dicho de forma MANIFIESTA, por lo que sigue habiendo una única Iglesia.

Así las cosas, no podemos hablar aún de una Iglesia “hereje” y otra “verdadera” pues debe existir una declaración formal proclamando hereje a una facción, y verdadera a la otra. Me podréis argumentar con toda razón que esa situación, que se ha dado históricamente cada vez que ha habido un cisma, no se dará en esta ocasión. Y es cierto, yo mismo he escrito siempre que en este trance final de la Historia el cisma será inverso: la facción falsa de la Iglesia, con Bergoglio a la cabeza, “excomulgará” a la verdadera. Lo pongo entre comillas porque Bergoglio no es Papa y sabemos que sus excomuniones son papel mojado. Pues bien, en este caso, la “excomunión” que Bergoglio dictará contra todos los que no nos sometamos a su papado (posiblemente tras el Sínodo de la Sinodalidad) será la que les excomulgue a ellos, pues al expulsar a los fieles verdaderos de la Iglesia estarán inconscientemente separándose de la vid, echando el trigo en el granero y dejando la cizaña como “Iglesia oficial” (como el mismo B.XVI ha dicho en alguna ocasión), quedando ellos excomulgados y conformados como la Gran Ramera del Apocalipsis y nosotros formalmente constituidos como la Iglesia verdadera y auténtica, la Mujer vestida de Sol, ambas enfrentadas a muerte, como nos dice Apocalipsis XII.

Por tanto, hasta que no se produzca formalmente el cisma y se separen formalmente las dos Iglesias, LA IGLESIA SIGUE SIENDO UNA, BIEN QUE HERIDA Y ESTRAGADA POR LOS LOBOS DISFRAZADOS DE PASTORES, y sus sacramentos son válidos y lícitos, aunque la aparente cabeza de la misma la conforme un usurpador. Aquí vale la doctrina del Concilio de Arlés (314 d.C.) cuando condenó a Donato y sus seguidores (donatistas) que afirmaban que todos los ministros sospechosos de traición a la fe durante las persecuciones del emperador romano Diocleciano, en las que se obligaba a los cristianos a elegir entre el martirio o abjurar de su religión (lapsi), eran indignos de impartir los sacramentos.

Usan habitualmente estas personas un ejemplo a fortiori: que no se puede comulgar en unión con Belcebú, aunque la consagración sea válida. Este supuesto no vale en este caso, pues la Iglesia toda sabe quién es Satanás y quien comulgara en unión con él se haría culpable de su revolución contra Dios. Pero aún la Iglesia no se ha pronunciado sobre Bergoglio. Cuando el resto fiel sea expulsado, ahí sí que tendremos que celebrar en unión con Benedicto y comulgar con la Iglesia unida a él, o, si él ya hubiera muerto por entonces, se tendría que celebrar como celebra la Iglesia en caso de sede vacante, es decir, omitiendo esa parte del una cum, dejando, por tanto, de nombrar a un Papa, dado que no lo habrá.

Es también mal ejemplo el que alguna de estas personas ponen equiparando ir a una Misa actual con los parisinos que iban al desfile de las Fuerzas Armadas en la Francia ocupada (que les convertía en colaboracionistas). El trono de la Iglesia está usurpado, sí, pero el Señor de los Señores está por encima y sigue bajando en cada Eucaristía, porque quiere que sigamos yendo a Misas a comulgarle y a santificarnos, como un remedio en tiempos de tribulación. Por tanto, una de dos: o Cristo no está presente en las Misas y entonces no debemos ir a ellas; o está presente (como lo está) y entonces podemos seguir yendo válida y lícitamente a ellas para obtener la gracia santificante de los sacramentos, sin la cual nada podríamos, ni siquiera mantenernos fieles a Cristo, porque sería inconcebible que Cristo se hiciera presente en las Misas y actuara como una serpiente, esperando que alguien le comulgara, aun estando en gracia, para condenarle por hacerlo. No por casualidad se han producido tantos milagros eucarísticos en los últimos 9 años: Cristo nos recuerda que sigue ahí, con nosotros, aunque pronto será entregado por la facción masónica, cuando cambien las palabras de la consagración.

Me da la sensación de que estas afirmaciones terribles que hace ese canal católico español tienen una doble raíz perversa: el filolefebvrismo (tantas veces denunciado en esta web, y que es tan peligroso como el modernismo), que les hace sospechar y odiar las Misas novus ordo y, en segundo lugar, el pensar que los curas de las Misas actuales, sólo por nombrar a Francisco, comparten las abominaciones que él hace y dice. Esto es completamente falso. La inmensa mayoría de los curas que conozco no son herejes; dudan de Bergoglio, claro, pero no saben a ciencia cierta si es Papa o no; es más, esperan que en un futuro esta cuestión se pueda aclarar. Pero, desde luego, no comparten las barbaridades de Bergoglio y el hecho de citarle en el canon no les une a él en sus pecados y errores, como tampoco se hace partícipe de los pecados del sacerdote el fiel que comulga de manos de un presbítero que se encuentre en pecado mortal. LA EUCARISTÍA NO TRANSFIERE NI COMUNICA LOS PECADOS NI LOS ERRORES EN LA FE DEL MINISTRO AL COMULGANTE. Estos sacerdotes nombran a Bergoglio porque la Iglesia, oficialmente, le considera Papa, aunque unos pocos sepamos que no lo es.

Para finalizar, dicen los simpatizantes de ese canal español que D. Minutella y ellos no alejan a los fieles de los sacramentos porque Minutella recorre Italia celebrando Misas una cum Benedicto…. Es decir, vienen a reconocer que “sólo” alejan al 99,9 por ciento de los católicos que no pueden ir a sus Misas, o al 100% que no puede ir a otras Misas en España, Portugal, Francia, etc.

 

CONCLUSIÓN

Hermanos, os ruego que recapacitéis. Vuestro celo amargo os ha nublado el discernimiento. Porque siguiendo la doctrina de Minutella y la vuestra  los fieles que creen que el Papa es B.XVI deberían llevar ya ¡¡9 años!! sin poder comulgar ni confesar, ni recibir ningún otro sacramento. Y eso es un asesinato espiritual. Les estáis apartando de Cristo y de la gracia santificante, pues nadie puede mantenerse en gracia sin los sacramentos, y haciéndoles incurrir en pecado mortal por incumplir el mandamiento de santificar las fiestas.

En el Concilio de Trento se estableció que: «Si alguno dijere que por los mismos sacramentos de la Nueva Ley no se confiere la gracia, «ex opere operato», sino que basta solamente la fe en las promesas de Dios para conseguir la gracia, sea excomulgado”. Necesitamos los sacramentos, hermanos. Ahora más que nunca. Y, siendo aún la Iglesia una, y celebradas estas Misas en el rito católico, siguen siendo válidas y lícitas.

La Iglesia ha pasado por muchos momentos en que sus sacerdotes cayeron en la herejía. NO ESTAMOS AÚN EN ESE MOMENTO, QUE LO SERÁ CUANDO SE PRODUZCA EL CISMA Y LA INMENSA MAYORÍA DE LOS SACERDOTES SE QUEDEN EN LA IGLESIA FALSA.

Pero incluso si el sacerdote cayera en la herejía, consagraría. Así lo dijo el Papa León XIII en la Carta Apostólica “Apostolicae Curae. De Ordinationibus Anglicanis”:

“Con este defecto inherente en la “forma” se junta el defecto de “intención” que es igualmente esencial al Sacramento. La Iglesia no juzga acerca de la mente y la intención, en cuanto es algo interno por naturaleza; pero en tanto que es manifestado externamente ella está atada a juzgar concerniendo esto. Una persona que ha usado correctamente y seriamente las requeridas materia y forma para producir y conferir el Sacramento, se presume por esa misma razón haber intentado hacer (intendisse) lo que la Iglesia hace. En este principio descansa la doctrina de que un Sacramento es verdaderamente conferido por el ministro que sea hereje o no bautizado, siempre que el rito Católico sea empleado. Por el otro lado, si el rito es cambiado, con la manifiesta intención de introducir otro rito no aprobado por la Iglesia (en el caso anglicano) y de rechazar lo que la Iglesia hace, y que, por la Institución de Cristo, pertenece a la naturaleza del Sacramento; entonces es claro que no sólo es la necesaria intención ausente en el Sacramento, sino que la intención es adversa y destructiva al Sacramento.”

Por tanto, el mismo magisterio de la Iglesia desdice las afirmaciones de ese canal, pues incluso cuando un sacerdote es hereje consagra válidamente. Y eso que aún no estamos en el momento en que esos sacerdotes se hayan autoexcomulgado a sí mismos por herejes, por quedarse en la facción falsa de la Iglesia, tras el cisma que viene. Sólo deja un sacerdote de consagrar cuando se cambie el rito y éste ya no sea católico, lo que ocurrirá cuando Jorge Mario Bergoglio traiga un nuevo formato de Misa sin las palabras válidas de la anáfora.

Mientras dure esta Iglesia nuestra, queridos hermanos, más llena que nunca de cizaña, los sacramentos son válidos y lícitos. Es más, es ahora cuando más nos necesita el Señor, cuando más necesita nuestra asistencia a las Misas, reparando las barbaridades del que ocupa la Sede de Pedro. Son válidos aunque el sacerdote esté en pecado mortal o haya traicionado en su corazón a la Iglesia (repito, conforme al Concilio de Arlés y a la doctrina de León XIII). Cuando las dos Iglesias se hayan separado, entonces sí que será pecado mortal comulgar con los que habrán sido considerados herejes y cismáticos por parte del resto fiel, una vez “excomulgado” por Bergoglio.

 

Un fuerte abrazo en Cristo y María.

About the author

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Juan Suárez Falcó

"Un cántico nuevo (Apoc. 14, 3)"
juan.suarez@comovaradealmendro.es

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8 Comments

  • Totalmente de acuerdo, ahora podemos comulgar después no se podrá, nuestra Madre Santísima nos invita a ir misa y comulgar, hay muy buenos sacerdotes que dan la comunión en la boca y de rodillos así que a recibir a nuestro Señor ¡¡¡!

  • Bergoglio no es católico, es un hereje excomulgado de acuerdo al canon 1364 del derecho canónico que dice:
    » El apóstata de la fe, el hereje o cismático incurren en excomunión latae sententiae , quedando firme lo prescrito en el artículo 194…..»

  • ….solo unos pocos sabemos que Bergolio NO ES PAPA…..esos pocos van de la mano del resto fieles inocentes que NO SABEN QUE BERGOLIO NO ES PAPA…a recibir la Eucaristia cum Bergolio ….Padre perdonales que NO SABEN LO QUE HACEN ….para estos inocentes recibir la Eucaristia cun Bregolio están exculpados ….pero ay de los que la reciben sabiendo que NO ES PAPA BERGOLIO entre los que se incluye el firmante de este documento ….reciben a Cristo SIN EL VESTIDO ADECUADO DE BODAS …eh tu que haces aquí en Mi Banquete sin el vestido de bodas ? cogerlo echarlo fuera ….DICHOSOS LOS LIMPIOS Y PUROS DE CORAZON PORQUE ELLOS VERAN A DIOS – Mateo 5 , 8 – ….ellos han recibido a Cristo en la Eucaristia con un CORAZON PURO …no unido a ningún usurpador del papado no unido a un anti-Cristo……
    Non Nobis

    • Las palabras de Cristo las interpreta la Iglesia en su Magisterio. Siempre se ha considerado que el vestido de bodas es estar en gracia. El canon XI sobre la Eucaristía del concilio de Trento reza así:

      Si alguno dijere, que sola la fe es preparación suficiente para recibir el sacramento de la santísima Eucaristía; sea excomulgado. Y para que no se reciba indignamente tan grande Sacramento, y por consecuencia cause muerte y condenación; establece y declara el mismo santo Concilio, que los que se sienten gravados con conciencia de pecado mortal, por contritos que se crean, deben para recibirlo, anticipar necesariamente la confesión sacramental, habiendo confesor. Y si alguno presumiere enseñar, predicar o afirmar con pertinacia lo contrario, o también defenderlo en disputas públicas, quede por el mismo caso excomulgado

  • Le ruego se informe. En las misas de la Fraternidad san. Pío X, se pide por el PAPA FRANCISCO y el Obispo correspondiente. Tenemos muy claro que, si Francisco es papa, Dios lo ha permitido (a pesar de todo), y, será Dios mismo quien arregle este desasyre y confusión en que vivimos.

    • Gracias a usted. Es justo lo que venimos explicando en esta web desde hace años. Los lefebvristas creen que el Papa es Bergoglio. Los filolefebvristas creen que cumplen yendo a Misas celebradas en la forma antigua (que ciertamente es maravillosa), pero ignoran que casi todos sus sacerdotes nombran a Francisco en voz secreta.

  • Es impresionante cómo se cumplen las profecías sobre las dos iglesias de la beata Ana Catalina Emmerich. Me consuela uno de sus dichos: «¡alemanes, bribones, no se saldrán con la suya!». Cristo triunfará

    • Los alemanes han sido los promotores de la Mafia de Saint Gallen, que han permitido el golpe de estado de Bergoglio, especialmente los cardenales Lehman y Kasper

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