Ayer, como todos los años, la Iglesia se alegraba con la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, definido y proclamado dogma de fe en 1854 por S.S. Pío IX.
Hemos visto en años anteriores y en otras ocasiones las graves ofensas perpetradas contra la Santísima Virgen María por parte de Bergoglio. Quedan recogidas en el artículo de Juan Suárez Falcó: https://comovaradealmendro.es/2021/12/02/en-defensa-de-maria-frente-a-la-terrible-blasfemia-proferida-ayer-1-de-diciembre-por-jorge-mario-bergoglio/
Siguiendo en su tónica de ofender y denigrar a nuestra amada Madre, ayer tampoco faltó a su cita con la blasfemia, como era de esperar. Esta se produjo en el marco del hermoso evento de la iluminación de la estrella de La Torre de María, en el Templo Expiatorio de la Sagrada familia, estrella que con motivo de la Solemnidad de la Inmaculada se había colocado días antes y que a las 18:30 se iluminó. Dicho evento fue seguido por multitud de personas de muchas partes del planeta, motivo por el cual Francisco se sumó al evento a través de videomensaje. En un momento de su alocución dijo:
«Hoy celebramos la solemnidad de María Inmaculada, ¡Ella sí que es una obra maestra! En perfecta sintonía con el designio de Dios sobre ella, la Virgen María se convirtió en la más santa, humilde, dócil y transparente ante Dios. Gaudí quiso que este misterio coronara el portal de la fe —el primero que construyó— para que, al desgranar la oración a la Santísima Trinidad, que rescribe por toda la basílica, aprendiésemos a ser, como María, templo de este misterio, y a dar culto a Dios en espíritu y en verdad.»
Queremos hacer patente nuestra indignación frente a estas palabras blasfemas. ¡No, María «no se convirtió» en santa, humilde, dócil y transparente! María, siendo Inmaculada desde su primer instante en el seno materno, esto es, desde su Purísima Concepción, nunca cometió ni una leve falta. Por tanto, es imposible que se convirtiera en santa, humilde, dócil y transparente porque ya lo era. Cuando algo «se convierte» es porque sufre una transformación. En María Santísima no la hubo. Es indignante el sutil lenguaje que usa Bergoglio, el juego de la confusión al que lleva a muchas personas sencillas que no logran distinguir la colosal diferencia entre ser y convertirse.
Pues bien, queremos reproducir las palabras de S.S.Pío IX durante la proclamación del dogma y que sentencian duramente a quienes desde su corazón duden o hagan dudar de la veracidad de este dogma.
«…Por lo cual, si alguno tuviere la temeridad, lo cual Dios no permita, de dudar en su corazón lo que por Nos ha sido definido, sepa y entienda que su propio juicio lo condena, que su fe ha naufragado y que ha caído de la unidad de la Iglesia y que si además osaren manifestar de palabra o por escrito o de otra cualquiera manera externa lo que sintieren en su corazón, por lo mismo quedan sujetos a las penas establecidas por el derecho.»Bula Ineffabilis Deus.
[…] NUEVA BLASFEMIA DE BERGOGLIO EN LA SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN […]
Buenos días, gracias por este texto enérgico y lleno de fervor hacia la Virgen.
Me tomé la libertad de traducirlo y el padre Walter Covens lo publicó anoche en su blog: https://www.homelie.biz/2021/12/nouveau-blaspheme-de-bergoglio-en-la-solennite-de-l-immaculee-conception.html?utm_source=_ob_email&utm_medium=_ob_notification&utm_campaign=_ob_pushmail
Recemos juntos por el fin de esta pesadilla…
¡Que el Señor les bendiga!
Louis
Muchas gracias, Luis. Que María Santísima sea nuestra fuerza. Bendiciones.
Y también dijo Juan Pablo II que quien no aceptar el Dogma de la Inmaculada Concepción estaba FUERA de la Iglesia.
Non Nobis.