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BERGOGLIO NO DESCANSA SIQUIERA EN NAVIDAD: NIEGA LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

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Juan Suárez Falcó

La serpiente odia a la Inmaculada. Lo sabíamos. Es lo que más ataca, junto con la Eucaristía. No puede soportar no haber podido tocar a María, ni antes ni después de su nacimiento. Ya lo ha hecho en varias ocasiones antes.

Pero resulta deleznable hacerlo ya tan abiertamente, tan descaradamente, justo antes de la Navidad. Y es que hace cuatro días, en el Discurso a los empleados de la Santa Sede y del Estado vaticano con ocasión de la Navidad, Bergoglio soltó esta tremenda herejía, que queda reflejada en la web oficial del Vaticano:

“Allora, chi è felice nel presepe? La Madonna e San Giuseppe sono pieni di gioia: guardano il Bambino Gesù e sono felici perché, dopo mille preoccupazioni, hanno accolto questo Regalo di Dio, con tanta fede e tanto amore. Sono “straripanti” di santità e quindi di gioia. E voi mi direte: per forza! Sono la Madonna e San Giuseppe! Sì, ma non pensiamo che per loro sia stato facile: santi non si nasce, si diventa, e questo vale anche per loro”.

(“Entonces, ¿quién está feliz en el pesebre? Nuestra Señora y San José están llenos de alegría: miran al Niño Jesús y están felices porque, después de mil preocupaciones, han aceptado este don de Dios, con tanta fe y tanto amor. Están “rebosando” de santidad y, por lo tanto, de alegría. Y me dirás: ¡pues claro! ¡Son la Virgen y San José! Sí, pero no creamos que haya sido fácil para ellos: los santos no nacen, se hacen, y esto también es cierto para ellos”).

http://w2.vatican.va/content/francesco/it/speeches/2018/december/documents/papa-francesco_20181221_dipendenti-vaticani.html

Con esta herejía y blasfemia, Bergoglio nos viene a decir que Jesús es hijo natural de María y de San José, pues Ella no era Inmaculada. Era una “chica normal”, como dijo en otra ocasión.

Pero le falta poco… Satanás le acecha el calcañal a María (a su resto fiel, a la parte más humilde y menos valiosa de la Iglesia a los ojos del mundo, es decir, a los consagrados a su Inmaculado Corazón), pero María Santísima le pisará la cabeza a la sierpe antigua. Pronto.

María Santísima, protege a tu resto fiel, a los que, por pura gracia de Dios, velan cuando los demás duermen y callan.

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Juan Suárez Falcó

"Un cántico nuevo (Apoc. 14, 3)"
juan.suarez@comovaradealmendro.es

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  • Ceñidos a la Biblia, no es a María a quien la serpiente hiere en el talón, sino a Jesús; no es María la que aplasta la cabeza de la serpiente, sino Jesús.
    En Génesis 3,15, Dios le habla a la serpiente: «Pondré enemistad entre ti y la Mujer, entre tu descendencia (la descendencia de la serpiente) y su descendencia (la descendencia de la Mujer); tú la herirás en el talón (a la descendencia de la Mujer) y ella (la descendencia de la Mujer) te aplastará la cabeza».
    La Mujer es María y la descendencia de María es Jesús.
    En lo que no hay lugar a equívoco es en la enemistad entre la serpiente y la Mujer, es decir, desde la eternidad fue determinado por Dios que la Virgen María sería enemiga de la serpiente, o sea, exenta de pecado, incluido el original.
    Si La Virgen hubiera nacido con pecado original, no hubiera sido enemiga de la serpiente hasta recuperar la gracia por la redención de Cristo en la cruz. La Virgen no se hizo santa, nació santa, porque así lo quiso Dios desde la eternidad.

    • Estimado Luis. El refrán dice: “Católico ignorante, futuro protestante”. Desconocer que María es santa, desde su Concepción Inmaculada, Y NO POR MÉRITO PROPIO, como sostiene Francisco, sino como prerrogativa de la gracia divina para ser la Madre de Dios, es tan grave, tan grave, que cualquiera que tenga mediana formación debiera entender que Francisco habla muchas barbaridades por su boca sin que nadie se atreva a corregirle, porque claro, es el “Papa”. Evidentemente, el resultado de la ignorancia actual de muchos católicos es culpa de quienes, debiendo enseñar las verdades y dogmas de nuestra fe, se dedican a hablar en sus homilías de todo menos de esas verdades, y claro, luego, pasa lo que pasa, que “no vemos tres en un burro”, hablando castizamente. Además, el mal tiene que camuflarse de bien, porque de otra forma no lo aceptaríamos. Si Francisco dijera que María no es Inmaculada, así, con todas las letras, seguramente, muchos saltarían. Y eso no lo hará, porque sería herético formal.

      Pues bien, para disipar sus dudas, le presentamos lo que dijo a este respecto Juan Pablo II. Le copio y pego el texto de una de sus audiencias que tuvo en el año 1996, donde contradice diametralmente las heréticas palabras de Francisco. No sé usted, pero nosotros nos quedamos con las de Juan Pablo II. Él fue un garante de la fe.

      JUAN PABLO II

      AUDIENCIA GENERAL

      Miércoles 15 de mayo de 1996

      La santidad perfecta de María

      (Lectura:
      capítulo 1 de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios,
      versículos 3-5)

      1. En María, llena de gracia, la Iglesia ha reconocido a la “toda santa, libre de toda mancha de pecado, (…) enriquecida desde el primer instante de su concepción con una resplandeciente santidad del todo singular” (Lumen gentium, 56).

      Este reconocimiento requirió un largo itinerario de reflexión doctrinal, que llevó a la proclamación solemne del dogma de la Inmaculada Concepción.

      El término “hecha llena de gracia” que el ángel aplica a María en la Anunciación se refiere al excepcional favor divino concedido a la joven de Nazaret con vistas a la maternidad anunciada, pero indica más directamente el efecto de la gracia divina en María, pues fue colmada, de forma íntima y estable, por la gracia divina y, por tanto, santificada. El calificativo “llena de gracia” tiene un significado densísimo, que el Espíritu Santo ha impulsado siempre a la Iglesia a profundizar.

      2. En la catequesis anterior puse de relieve que en el saludo del ángel la expresión llena de gracia equivale prácticamente a un nombre: es el nombre de María a los ojos de Dios. Según la costumbre semítica, el nombre expresa la realidad de las personas y de las cosas a que se refiere. Por consiguiente, el título llena de gracia manifiesta la dimensión más profunda de la personalidad de la joven de Nazaret: de tal manera estaba colmada de gracia y era objeto del favor divino, que podía ser definida por esta predilección especial.

      El Concilio recuerda que a esa verdad aludían los Padres de la Iglesia cuando llamaban a María la toda santa, afirmando al mismo tiempo que era “una criatura nueva, creada y formada por el Espíritu Santo” (Lumen gentium, 56).

      La gracia, entendida en su sentido de gracia santificante que lleva a cabo la santidad personal, realizó en María la nueva creación, haciéndola plenamente conforme al proyecto de Dios.

      3. Así, la reflexión doctrinal ha podido atribuir a María una perfección de santidad que, para ser completa, debía abarcar necesariamente el origen de su vida.

      A esta pureza original parece que se refería un obispo de Palestina, que vivió entre los años 550 y 650, Theoteknos de Livias. Presentando a María como “santa y toda hermosa”, “pura y sin mancha”, alude a su nacimiento con estas palabras: “Nace como los querubines la que está formada por una arcilla pura e inmaculada” (Panegírico para la fiesta de la Asunción, 5-6).

      Esta última expresión, recordando la creación del primer hombre, formado por una arcilla no manchada por el pecado, atribuye al nacimiento de María las mismas características: también el origen de la Virgen fue puro e inmaculado, es decir, sin ningún pecado. Además, la comparación con los querubines reafirma la excelencia de la santidad que caracterizó la vida de María ya desde el inicio de su existencia.

      La afirmación de Theoteknos marca una etapa significativa de la reflexión teológica sobre el misterio de la Madre del Señor. Los Padres griegos y orientales habían admitido una purificación realizada por la gracia en María tanto antes de la Encarnación (san Gregorio Nacianceno, Oratio 38, 16) como en el momento mismo de la Encarnación (san Efrén, Javeriano de Gabala y Santiago de Sarug). Theoteknos de Livias parece exigir para María una pureza absoluta ya desde el inicio de su vida. En efecto, la mujer que estaba destinada a convertirse en Madre del Salvador no podía menos de tener un origen perfectamente santo, sin mancha alguna.

      4. En el siglo VIII, Andrés de Creta es el primer teólogo que ve en el nacimiento de María una nueva creación. Argumenta así: “Hoy la humanidad, en todo el resplandor de su nobleza inmaculada, recibe su antigua belleza. Las vergüenzas del pecado habían oscurecido el esplendor y el atractivo de la naturaleza humana; pero cuando nace la Madre del Hermoso por excelencia, esta naturaleza recupera, en su persona, sus antiguos privilegios, y es formada según un modelo perfecto y realmente digno de Dios. (…) Hoy comienza la reforma de nuestra naturaleza, y el mundo envejecido, que sufre una transformación totalmente divina, recibe las primicias de la segunda creación” (Sermón I, sobre el nacimiento de María).

      Más adelante, usando la imagen de la arcilla primitiva, afirma: “El cuerpo de la Virgen es una tierra que Dios ha trabajado, las primicias de la masa adamítica divinizada en Cristo, la imagen realmente semejante a la belleza primitiva, la arcilla modelada por las manos del Artista divino” (Sermón I, sobre la dormición de María).

      La Concepción pura e inmaculada de María aparece así como el inicio de la nueva creación. Se trata de un privilegio personal concedido a la mujer elegida para ser la Madre de Cristo, que inaugura el tiempo de la gracia abundante, querido por Dios para la humanidad entera.

      Esta doctrina, recogida en el mismo siglo VIII por san Germán de Constantinopla y por san Juan Damasceno, ilumina el valor de la santidad original de María, presentada como el inicio de la redención del mundo.

      De este modo, la reflexión eclesial ha recibido y explicitado el sentido auténtico del título llena de gracia, que el ángel atribuye a la Virgen santa. María está llena de gracia santificante, y lo está desde el primer momento de su existencia. Esta gracia, según la carta a los Efesios (Ef 1, 6), es otorgada en Cristo a todos los creyentes. La santidad original de María constituye el modelo insuperable del don y de la difusión de la gracia de Cristo en el mundo.

      Saludos

      Queridas hermanos y hermanas, saludo con afecto cordial a los visitantes de lengua española. En particular a la peregrinación de la Arquidiócesis mexicana de Guadalajara, así como a los peregrinos venidos desde Paraguay y Argentina, y a los grupos de Guipúzcoa y Bañolas. Que en este mes de mayo, la oración a María, Madre de la Iglesia, vaya preparando nuestros corazones a recibir el don del Espíritu Santo en Pentecostés. Con esta intención imparto a todos la Bendición Apostólica.

      © Copyright – Libreria Editrice Vaticana

    • Querido hermano estàs equivocado si lo dijo y ha dicho blasfemias tan irreverentes como que “por las venas de Jesus corre sangre pagana” dicho aqui en mi pasi Colombia en Septiembre de 2017. ¿Quieres saber si ama a la virgen? Mira el altar y toda la simbologia que hizo colocar en Fatima en 2017 cuando se conmemoraban los 100 años de las apariciones o el pesebre del año 2017 o el del 2018 en el vaticano. Que tiene todo ello de catòlico? Saludos.

    • Para el señor que se niega a creer que Francisco negó la virginidad de la Santísima Virgen María le envío el texto en italiano y la traducción correcta en Castellano. Claro, también puede encontrar todo el texto de la homilía por si se atreve a decir que sacaron de contexto lo que afirmó. Ahh… lo hago con mucho respeto:

      “Allora, chi è felice nel presepe? La Madonna e San Giuseppe sono pieni di gioia: guardano il Bambino Gesù e sono felici perché, dopo mille preoccupazioni, hanno accolto questo Regalo di Dio, con tanta fede e tanto amore. Sono “straripanti” di santità e quindi di gioia. E voi mi direte: per forza! Sono la Madonna e San Giuseppe! Sì, ma non pensiamo che per loro sia stato facile: santi non si nasce, si diventa, e questo vale anche per loro”.

      Y la traducción es esta:

      “Entonces, ¿quién está feliz en el pesebre? Nuestra Señora y San José están llenos de alegría: miran al Niño Jesús y están felices porque, después de mil preocupaciones, han aceptado este don de Dios, con tanta fe y tanto amor. Están “rebosando” de santidad y, por lo tanto, de alegría. Y me dirás: ¡pues claro! ¡Son la Virgen y San José! Sí, pero no creamos que haya sido fácil para ellos: los santos no nacen, se hacen, y esto también es cierto para ellos”

  • A medida que el tiempo avanza y se acortan los plazos, los ataques del Malo son cada vez más groseros e indisimulados ante la ceguera de muchos y el adolorido estupor del resto, incrédulos ante tanta blasfemia. Quedan ya muy pocas cosas por cumplirse de lo que se ha venido profetizando acerca de estos tiempos.

  • MENSAJE DEL DIA 3 DE OCTUBRE DE 1987
    EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)

    LA VIRGEN:
    Aquí estoy, hijos míos. Hoy os vengo a hablar de la Iglesia. En estos tiempos, hijos míos, es necesario que los hombres conozcan la Iglesia tal como es. La Iglesia tiene una gran belleza, pero los hombres la han afeado con su pecado. Muchos predicadores y pastores de la Iglesia se han separado de ella, porque no saben la hermosura de ésta y la infinita alegría que hay en ella; no han comprendido el misterio de la donación de Dios al hombre. La Iglesia está llena de divinidad. La Iglesia es santa, hijos míos, porque es regida por el Espíritu Santo, en unidad del Padre y del Hijo, en los hombres con Dios. La Iglesia no se equivoca nunca, como Iglesia cuando habla, porque es el Verbo el que habla por ella. Orad mucho, hijos míos, y pedid por estos pastores que se han separado de la Iglesia. Enla Iglesia, hijos míos, hay belleza, tragedia y una gran riqueza que es Cristo. Dios pone a su misma Madre para traeros el mensaje de salvación eterna. (Pausa.)
    Todos estos pastores y predicadores que se han salido de la Iglesia, por su soberbia han perdido lo sobrenatural, y al perder lo sobrenatural, que es lo que les hace amar y obedecer al Papa y a los obispos, se han quedado en tinieblas. Pedid mucho por ellos, hijos míos.
    Luego hay otro gran grupo de pastores que les falta: fe, esperanza y caridad, y presentan a los hombres una Iglesia raquítica y un Cristo desfigurado.
    Luego hay otro reducido número de pastores que hablan de la Iglesia con todo su esplendor. Así es como hay que presentar a la Iglesia.
    El enemigo quiere retirar de las almas dos caminos que son importantes para la salvación: LA EUCARISTÍA Y MARIA, que son los dos caminos de salvación. Sí, hijos míos. Yo soy el canal para llevaros a mi Hijo, porque mi Hijo se comunicó conmigo en su vida, en su misión, en su tragedia, y los dos presentamos al seno de la Iglesia la vida, la misión y la tragedia de Jesús y María, y ésta tiene estos misterios para comunicárselo a los hombres. Somos una sola fuente casi, hijos míos, porque todo esto se hizo por el gran Misterio del Nacimiento divino de Cristo.
    Por eso os pido, amad mucho a la Iglesia; la Iglesia es el camino de salvación.
    Frecuentad los Sacramentos, hijos míos, y venid a María, que María os conducirá por el camino del Evangelio. Sed humildes, hijos míos; sin humildad se pierde la gracia sobrenatural.
    Y tú, hija mía, ama a la Iglesia con todo tu corazón y enseña a amarla. A Jesús por María. Enseña que Yo soy la fuente de gracias que Dios mi Creador ha puesto para la salvación del mundo. Por eso el enemigo quiere borrar mi Nombre de la Iglesia. y quiere quitar toda la devoción a mi Inmaculado Corazón. Mi Corazón Inmaculado triunfará. Extended la devoción de este Inmaculado Corazón y amad a la Iglesia, hijos míos.
    Es necesario en estos tiempos que los hombres se reúnan en la Iglesia a orar. Las iglesias se encuentran vacías. El hombre no tiene tiempo nada más que para divertirse. La juventud está corrompida por el pecado. Sólo la oración, el sacrificio, la penitencia, podrá ayudar a salvar a muchas almas.
    Dios prueba a los hombres con castigos y con gracias que derrama, y los hombres no vuelven su mirada hacia El. Son duros de corazón! Orad, hijos míos, orad. Os digo como mi Hijo decía a sus Apóstoles: «ORAD MUCHO PARA NO CAER EN TENTACION.»
    Y tú, hija mía, sé humilde, muy humilde, para poder conquistar a las almas. Con dulzura, con alegría, con humildad se conquistan las almas, hija mía.
    No os abandonéis en la oración. Y extended la devoción a mi Inmaculado Corazón.
    Besa el suelo hija mía, en reparación de todos los pecados del mundo. (Pausa mientras besa el suelo.) Y orad por estas pobres almas.
    Levantad todos los objetos, todos serán bendecidos con bendiciones especiales para la conversión de las almas. (Pausa.) (Pausa.)
    Todos los objetos han sido bendecidos.
    Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice, por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.
    Adiós, hijos míos. ¡Adiós!”.

  • Me produce perplejidad lo que ha afirmado Francisco, se ha cargado de un plumazo el dogma de la Inmaculada Concepcion, a la vez que pone en eviidencia a los demás papas, Numca pensé que este argentinop nos dejara tan perplejos No hay duda que si en el pontificado de Pablo VI, el humo se habia colado en el Vaticano, ahora esta tan inundado que ya no se ve nada Yo seguire con mi fe sencilla del carbonero, por que esa es la que me impulsa a ser cada dia mejor

  • Devemos fazer muitas reparações em desagravo às blasfêmias proferidas contra à Santíssima Virgem Maria; justifica-se assim o motivo da destruição da Roma paganizada, conforme as profecias em La Salette.

  • ASÍ SE OBRÓ EL MISTERIO DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

    MENSAJE DEL DÍA 7 DE OCTUBRE DE 1989, PRIMER SÁBADO DE MES,
    EN PRADO NUEVO DE EL ESCORIAL (MADRID)
     
         LA VIRGEN:
         Hijos míos, vengo triste porque los hombres me desprecian, desprecian mi Corazón. En mi propia casa, en mi Iglesia, hacen desaparecer mi imagen. Por eso quiero formar un gran rebaño que ame mi Corazón y me venere. Así lo quiere el Todopoderoso. El Todopoderoso quiso que yo fuese el medio de la Redención por el misterio de la Encarnación; y los hombres desprecian a la Madre de Dios, la dejan como mujer que tuvo al hombre. En Cristo estaba la plenitud de la divinidad, y la divinidad entró dentro de mi vientre y se hizo carne, y salió la divinidad de dentro de mi vientre con cuerpo, alma y divinidad. ¿Cómo los hombres dicen que es una herejía ser Madre de la divinidad de Cristo? Dice Cristo: “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin; el que cree en mi palabra tendrá vida eterna, y el que no cree en mi palabra tendrá condenación eterna”; así dice Cristo. Y Dios Creador quiso obrar en su esclava grandes misterios. Desde antes de mi nacimiento obró en mi santa madre el gran misterio de mi nacimiento. Quedando estéril después de mi hermana, Dios Creador quiso, por su gracia, hacer el misterio de mi nacimiento. Mis padres estaban tristes, cuando al nacer mi hermana María, mi madre estaba pensando en que nacería su hija predilecta y su hija privilegiada del Señor; así le profetizó una profetisa. Pero cuando nació y se quedó estéril, vio que no era la privilegiada del Señor; su corazón se entristeció mucho, creyendo que había ofendido a Dios, porque una criada de la casa de mi madre había ofendido gravemente a Dios con un primo de mi padre. Mi madre le reprendió hasta tal punto que la criada tanto dolor sintió en su corazón que el niño nació muerto.
         Por ese tiempo, mi hermana María nació también antes de los nueve meses, y mi madre creyó que había ofendido a Dios regañando a esa pobre mujer, y, desde ese momento, empezó la penitencia, el sacrificio y la oración más profunda. Mi padre y mi madre oraban juntos y prometieron a Dios la castidad y el sacrificio. Viendo mi padre que su vientre se quedó cerrado por la esterilidad, sufrió su corazón mucho y eran repudiados por muchos judíos porque era estéril, hasta tal punto que mi santo padre presentaba los mejores presentes de su rebaño en el templo y los sacerdotes lo despreciaban. Hasta que un ángel, estando mi madre en oración, vino a anunciarle mi nacimiento y le dijo: “Ana, coge a los criados y vete a Jerusalén, a la Puerta Dorada; tendrás fertilidad y nacerá de ti una hija”. Mi madre sintió tal regocijo en su corazón que quedó extasiada y arrebatada por el amor de Dios. Se acostó y en sueños volvió a manifestársele el ángel y sobre la pared de su alcoba escribió un nombre: “Miriam”. “Así se llamará la Niña que nazca de tu vientre. Será la Madre del Mesías. A Joaquín, también le ha sido revelado este misterio”. Pues mi padre, triste y disgustado, porque creía haber ofendido a Dios y por el desprecio de los sacerdotes y el rechazo de sus presentes, se había marchado a una casa de oración y hacía varios meses que no estaba en compañía de mi madre. Cuando el ángel le anunció el mismo mensaje que le había anunciado a mi madre y que se pusiese en camino, de su rebaño cogió los mejores presentes y los partió. Los mejores fueron para el Señor, los otros mejores fueron para los pobres y los peores se quedó él con ellos. Acudió al templo, y le dijo que en la Puerta Dorada estaría María[1]esperándole. Allí se obró el gran misterio de mi nacimiento. Dios Creador llenó a mi padre de gracias y me evitó a mí del pecado original. Le dijo el ángel: “Joaquín, de tu obra nacerá una niña y se llamará María, y en Ella se obrarán grandes misterios, y Dios le dará poder para aplastar al enemigo y la llamarán todas las generaciones bienaventurada”. Mi padre fue a Jerusalén y allí se juntó con mi madre; pasaron por la Puerta Estrecha, y el sacerdote, que antes le había repudiado y despreciado, le recibió con grandes honores, dándole la enhorabuena y recogiendo sus presentes. Al besar a mi madre se obró el misterio de mi nacimiento, de mi encarnación.
     
         LUZ AMPARO:
         Veo una luz como una espiga reluciente que, cuando besa Joaquín a Ana, se desgrana y entra dentro de ella. Están los dos en éxtasis, en un éxtasis de amor. Su tristeza ha desaparecido. ¡Ay, qué alegría tienen los dos, ay! Los dos cogidos de la mano salen del templo y a la salida gritan: “El Poderoso ha obrado en mí un gran misterio. De mi vientre nacerá la Madre del Mesías, y se le pondrá el nombre de Miriam, que quiere decir María, Madre de la Humanidad. Será la Torre de Marfil, la Casa de Oro, el Arca de la Alianza, donde serán guardados todos los misterios. ¡El medio que Dios pone a la Humanidad para que se encarne la Redención del mundo!”.
     
         LA VIRGEN:
         ¡Cómo los hombres desprecian mi Corazón, hija mía!, ¡cómo me rechazan hasta mis mismos hijos predilectos! Por eso quiero formar un gran rebaño, porque Dios no permite que en estos tiempos tan graves por el pecado… —yo que soy el medio para conquistar a las almas y llevarlas a Cristo—, Dios no permite que me oculten y quiere que esté a la luz.
         ¡Pobre Humanidad, hijos míos! La Humanidad está corrompida por el pecado. El mayor castigo que puede caer sobre la Humanidad es que el hombre no acepta la gracia de Dios. Y ellos solos se gobernarán por sí mismos y se matarán unos a otros. Se envidiarán, se despreciarán, se destruirán. Ése es el mayor castigo que va a caer sobre la Humanidad. Por eso quiero formar un gran rebaño, donde todos glorifiquen a Dios y donde mi Corazón sea venerado. Por eso quiero que viváis, hijos míos, el Evangelio tal como está escrito, que viváis en pobreza, que renunciéis a vuestros bienes y que os alimentéis de la savia del Evangelio.
         Y todo el que acuda a este lugar recibirá grandes gracias para que pueda evangelizar a la Tierra. Los hombres han olvidado la palabra de Dios. Quiero almas reparadoras, sacrificadas, pobres y humilladas. Humillaos, que todo el que se humilla será ensalzado ante los ojos de Dios, y todo el que sea pobre en la Tierra será rico en la eternidad. Porque con todos los dones que haya dejado en la Tierra, los recibirá eternamente en el Cielo.
         Amaos unos a otros y buscad la gloria de Dios, no busquéis vuestros honores ni vuestra gloria en la Tierra.
         Tú, hija mía, humíllate, y bienaventurado el que te desprecie y te calumnie, porque él será el que te siembre el camino de la eternidad. No le desprecies, llámale bienaventurado, porque por él gozarás eternamente.
         Besa el suelo, hija mía, en reparación de tantos y tantos pecados como se cometen en el mundo…
         Refugiaos en mi Inmaculado Corazón, pues él triunfará yaplastará la cabeza de Satanás. Sobre toda la Humanidad triunfará mi Corazón.
         Sed humildes, hijos míos, desprendeos de todos vuestros bienes y ponedlos todos en comunidad, como los primeros cristianos. Y que no sea nada vuestro; que lo vuestro sea de todos. Pero no hagáis lo que aquel joven del Evangelio, cuando se presenta ante Cristo y le dice: “Señor bueno, yo ya cumplo con todo lo que Tú has dicho”. Y le pide que renuncie a sus bienes, y eso no le agradó, y su corazón se entristeció y se llenó de soberbia, y no quiso aceptar la palabra de Cristo.
         Los que quieran ser discípulos de Cristo tienen que ser desprendidos, humildes y humillados.
         Levantad todos los objetos, hijos míos; todos serán bendecidos con bendiciones especiales. Y todos los que acudan a este lugar, hoy prometo que serán selladas sus frentes con una protección especial para cambiar sus vidas.
         Levantad todos los objetos; todos serán bendecidos por los ángeles custodios…
         Os bendigo, hijos míos, como el Padre os bendice por medio del Hijo y con el Espíritu Santo.
         Adiós, hijos míos. Adiós.

    [1] Luz Amparo ha aclarado después que se trata de santa Ana, cuyo nombre completo, según la vidente, era María Ana.

    ¡BENDITA SEAS INMACULADA CONCEPCIÓN, REINA DE LAS ALMAS! ¡SEAS POR SIEMPRE BENDITA Y ALABADA!

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