Actualidad Nuestros articulos

HISTORIAS EJEMPLARES DEL SANTO ROSARIO. Un milagro del Rosario de los No Nacidos

Ha ocurrido en la capilla de Adoración Perpétua de Aconquija y Andrés Villa, en Hierbabuena,  Tucumán, Argentina. Una señora que diariamente acude a dicha capilla se dispuso a rezar el Santo Rosario, en los misterios de dolor. Tomó una corona del Rosario de los No Nacidos. Para los que no sepan de esta corona es un bello rosario compuesto por cuentas que representan las lágrimas de Jesús y María que derraman por sus hijitos abortados. Cada lágrimita contiene en su interior un bebé en gestación, tal y como sería un fetito de unas cinco semanas.

La señora inició el rosario y al llegar al quinto misterio de dolor, Jesús muere en la cruz, ella bajó la vista hacia el rosario y quedó maravillada al observar que la segunda cuenta del quinto misterio se transformaba ante sus ojos. El bebé del interior parecía tomar vida, engrosándose un poco y cambiando de color, volviéndose más rosado. En mi labor provida hemos tenido este rosario muchas veces en las manos y seguramente muchos de ustedes también lo hayan visto. En la foto que compartimos en portada y aquí, para ver mejor en detalle, se puede observar el cambio,  y yo, que he orado con este rosario, doy fe de que es un hecho que nunca pude apreciar antes.

La señora pudo ver este cambio ante sus ojos en el momento en que contemplaba el quinto misterio de Cristo en la cruz. Ella sintió que su corazón se embargó de una profunda emoción, sintió que se le partía de dolor por todos los niños que mueren diariamente por el borto. Sintió que estaba mirando al mismo Cristo. También estos pequeños e inocentes seres mueren cada día en el silencio y la ignorancia del mundo. Mansos, como corderos llevados al matadero, nadie escucha sus voces. Cual otros “Jesús”, derraman su sangre sin que nadie pueda evitarlo.

Esta mujer ha querido que se difunda esta historia desde Hierbabuena, en Tucumán, un pequeño reducto libre del protocolo del aborto, desde esta provincia libre de la enseñanza sexual integral y de la ley de salud sexual y reproductiva. Cristo estaba vivo en esa pequeña lágrima, en esa pequeña cuenta del Rosario de los No Nacidos para gritarle al mundo que tome conciencia de que toda vida es sagrada.

Cuenta la persona que nos manda esta información que muchas personas, al iniciar el año, han estado preguntando qué hacer, cómo defender la vida… La respuesta no se ha hecho esperar y ha sido rotunda. Ha venido ni más ni menos que de la mano de la Santísima Virgen María, aquella que enseñó el rezo del Rosario a Santo Domingo de Guzmán, diciéndole que su arma más poderosa para defender la fe sería el Rosario.

Cuando la señora poco a poco fue entendiendo mejor lo que le había pasado, vio a su lado un libro. Lo tomó y comenzó a leer. Quedó impactada al ver el título: “Cristo vivo”. Abrió en una página que hablaba sobre el amor, la caridad y la misericordia como de lo más importante que como católicos tenemos que dar cada día en nuestras vidas y en el entorno que nos ha tocado. Y este amor podemos cristalizarlo y probarlo rezando cada día el Rosario, por todas las intenciones que deseemos y en especial por el fin del aborto en el mundo. Esta batalla contra el gigante del aborto se puede ganar, pues María le prometió a Santo Domingo que todo lo que se pida en el Rosario con fe se alcanzará.

Estos días hemos visto como en Argentina vuelve a pisar fuertemente la terrible y negra figura del aborto. Pude escuchar la triste intervención del presidente del gobierno, Alberto Fernández, en el que hablaba de legalizar el terrible asesinato de los no nacidos con la excusa de no criminalizar a quienes acuden a él en la clandestinidad y en condiciones sépticas y alegando que no se puede ser hipócrita ante este hecho, dado que la mujer que desee abortar lo hará.

Por eso, ante políticos y leyes que refrendan el asesinato de inocentes, ante mujeres y hombres a quienes se ha inculcado la cultura de la muerte con una ingeniería social sin precedentes, solo podemos acogernos a la oración, pues es la que puede cambiar los corazones de quienes legislan, es la que puede cambiar el corazón de las madres y de los padres. Y la mejor oración, sin lugar a dudas, como ha quedado probado aquí, es el rezo del Santo Rosario.

Montse Sanmartí.

About the author

mm

Como Vara de Almendro

[email protected]

.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: