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LAS DOS IGLESIAS

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Por Juan Suárez Falcó

Decía D. Leonardo Castellani que mientras el trigo y la cizaña crecen son indistinguibles y que, solo al final, cuando está cerca la cosecha, se diferencian claramente. La cosecha debe estar cerca (Mt. 13, 39) pues la cizaña está más altiva que nunca y se muestra abiertamente por encima del trigo. Porque la apostasía, que procede de la cima de la Iglesia, la alimenta y se yergue, soberbia, levantando su cabeza contra Dios.

Mientras reinaban JPII o BXVI esta cizaña estaba oculta en el seno de la Iglesia. Ahora, Dios ha consentido que un falso profeta ocupe el trono de Pedro para, cual flautista de Hamelin, sacar todas las ratas de las casas, que bailan contentas al son de la herejía que suena. Porque el diablo, haciendo el mal que quiere, no puede evitar hacer el bien que no quiere, y acaba sirviendo a Dios en última instancia.

Cada vez se ve más claramente que el cisma tantas veces profetizado por la Virgen en sus apariciones o por el mismo San Francisco de Asís está muy cerca. Un cisma siempre es una tragedia, pero Dios los permite para purificar su Iglesia, para que la parte sana afronte el error y lo combata y salga así fortalecida: así fue siempre y así será este último gran cisma, el mayor de todos. Porque la unidad solo es un valor cuando lo es en la Verdad, porque cuando el error y la verdad conviven y la confusión hace que se pierdan muchas almas, el cisma es preferible a una falsa unidad, para que la verdad prevalga y un resto fiel perviva y no sea asfixiado por la cizaña.

Pero, ¡atención!… Éste no será un cisma como los muchos que ha sufrido la Iglesia católica en sus dos mil años de historia. Será el último, y será un cisma invertido: hasta ahora, era el papa, reunido con sus cardenales fieles, quien expulsaba de la Iglesia y excomulgaba por cismáticos a los que persistían en el error. Ahora, el que ocupa la sede de Pedro no es verdadero papa sino un asalariado (de la masonería) que saltó la valla del redil y al que no le importan las ovejas. Es un lobo disfrazado de pastor, un usurpador, puesto ahí para liquidar la Iglesia, si ello fuera posible.

Ahora será el falso profeta el que excomulgue al resto fiel, a los pocos cardenales, obispos, sacerdotes y laicos que no nos sometamos a su magisterio envenenado (Amoris Laetitia a la cabeza). La inmensa mayoría, por respetos humanos, por cobardía o por condescender con el pecado y el error, apoyará a Bergoglio y solo un resto fiel se le enfrentará. Pero esa excomunión no será válida, pues no la dicta el verdadero papa, Benedicto XVI, que es el único que puede atar y desatar en la Iglesia.

Por cierto, a fecha de hoy sabemos que BXVI se ha reunido con Mons. Melina para apoyarle después de haber sido destituido por Bergoglio-Paglia del Instituto Juan Pablo II. Y que hace pocos días estuvo en Castelgandolfo, como hacía habitualmente en verano. Como vemos, el papa reinante sigue ejerciendo el munus y el ministerium petrinos, y no se ha retirado a una vida de oración anónima sino que desde su supuesta renuncia sigue prologando libros, recibiendo a cardenales, obispos y sacerdotes, concediendo entrevistas y escribiendo, como aquella excelsa carta de 19 folios en la que enmendaba el deletéreo magisterio de Bergoglio de arriba abajo, antes de Semana Santa.

El partido bergogliano sabe que BXVI no callará si en el Sínodo Amazónico quieren eliminar el celibato, permitir los viri probati u ordenar diaconisas. Necesitan silenciarle. Y quizás pronto salga la noticia de que ha fallecido. Pero en realidad le tendrán amordazado y escondido. No les crean.

Puede que el cisma comience en octubre, mes que odia profundamente el diablo por ser el mes del rosario, el de la Virgen del Pilar y el de la Mujer vestida del Sol (la aparición del 13 de octubre de 1917, en Fátima).

Unos pocos cardenales fieles han decidido no callar en el Sínodo de la Amazonía: Brandmuller, Burke, Muller ya están hablando alto y claro…  No están dispuestos a callar como callaron en el Sínodo de la familia, que dio lugar a esa Exhortación postsinodal contraria a la revelación pública como fue Amoris Laetitia, que permite comulgar a los que viven en adulterio, como el mismo Bergoglio se encargó de afirmar cuando publicó en las Actae Apostolicae Sedis la carta enviada por los obispos de Buenos Aires con esa interpretación auténtica, la “única posible” (sic).

Hermanos, llegará pronto el tiempo de la prueba. Los apóstoles duermen. Solo unos pocos, por gracia de Dios, velamos. Preparémonos para el cisma con más oración, sacramentos y adoración eucarística. Solo los que estén unidos al Inmaculado Corazón de María resistirán.

Veamos ahora algunas diferencias irreconciliables entre las dos Iglesias que ahora conviven juntas y que cada vez se ven con más nitidez: la ciudad de Dios y la ciudad del hombre, usando las palabras de San Agustín.

 

 

Verdadera Iglesia católica Falsa Iglesia católica
Es la Iglesia mariana, que ama a la Madre de Dios con un celo especial, que reza a diario el rosario, que la venera en los cuatro dogmas ya proclamados y que escucha los mensajes y advertencias que nos ha dejado en sus apariciones La Iglesia que rechaza darle importancia a  María porque, supuestamente, ello nos aleja de los protestantes. La Virgen no se aparece: los que creen sus mensajes y sus apariciones tienen una fe inmadura.
La Iglesia católica es la única Iglesia fundada por Cristo, la única verdadera Todas las denominaciones protestantes y ortodoxas son también Iglesia
El verdadero ecumenismo es convertir a protestantes y ortodoxos y traerles de vuelta a la Iglesia católica No hay que convertir a protestantes y ortodoxos pues cada uno de ellos tiene una parte de verdad: la Iglesia como poliedro (sic). El ecumenismo significa unirse a cualquier precio y para ello hay que eliminar el concepto de transubstanciación y los dogmas marianos
Extra ecclesiam nulla salus: Cristo es Dios y solo Él salva. No se nos ha dado otro nombre bajo el Cielo con el cual podamos ser salvos.  Quien niegue su divinidad es antiCristo No hay que convertir a los judíos, musulmanes, budistas, hinduistas, etc. pues a fin de cuentas también ellos creen en Dios Padre
La misericordia de Dios solo nos aprovecha cuando la aceptamos mediante la confesión de nuestros pecados en el confesionario, con dolor de nuestros pecados y propósito de enmienda. Son inválidas las confesiones en las que no haya un propósito de cambio ni voluntad de salir de una situación de pecado público Todas las personas se salvan. Como mucho, al Infierno solo van los que explotan al pueblo y los mafiosos.
El adulterio es un acto intrínsecamente malo (Veritatis Splendor) y, por tanto, es pecado mortal (Lc., 16, 18) El adulterio no es pecado mortal. Hay que valorar las circunstancias y Cristo no es un tirano que impida tener una segunda oportunidad a alguien divorciado y más cuando el divorciado ha sido abandonado por su cónyuge.
La sodomía es pecado mortal y es uno de los pecados que claman al Cielo No lo es, pues lo importante es el amor.
El aborto es un acto intrínsecamente malo, es pecado mortal y supone excomunión automática para quien lo practica, quien se somete a él y para los que ayudan o apoyan a la mujer que aborta (canon 1398 CDC) Depende de las circunstancias. Hay que comprender a las mujeres que abortan.
Cristo está real y sustancialmente presente en la Eucaristía, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. La Eucaristía es un mero recuerdo de la última cena del Señor, una metáfora. Lo importante es la comunión o unidad del pueblo consigo mismo en la misa
Hay que amar a Dios por encima de todas las cosas. Hay que amar al prójimo como a uno mismo por amor a Dios. El Amor a Dios nunca compite con el amor a los hombres Lo realmente importante es amar a los hombres y ayudarles en su progreso material. Amar demasiado a Dios nos aleja del prójimo. Los que aman mucho a Dios mediante la adoración, cuidado de la liturgia, etc. son fariseos.
10º Para salvarse hay que cumplir los mandamientos de Dios y hacer buenas obras. Hay que adherirse al magisterio de la Iglesia en su totalidad Hay que ser “creativos”: lo importante no es el magisterio sino el amor al pobre. Quienes siguen el magisterio son fariseos. La única ley de Cristo es amar al prójimo. Lo demás es rigorismo.
11º El celibato sacerdotal es un tesoro para la Iglesia El celibato es una ley insoportable e inmisericorde
12º Solo puede comulgar quien acepta el magisterio de la Iglesia íntegramente. Todos pueden comulgar: Cristo no quiere que haya separaciones entre buenos y malos. La
13º Faltar a misa deliberadamente los domingos y fiestas de guardar (cuando se puede ir) es pecado mortal Faltar a misa los domingos y fiestas de guardar no es un pecado grave: lo importante es amar al prójimo. Al final de nuestra vida nos juzgarán por el amor, no por las veces que hayamos ido a misa
14º La emigración es una tragedia y hay que poner medios para evitarla. Antes que a emigrar las personas tienen derecho a no emigrar. Los Estados tienen derecho a controlar sus fronteras y a evitar que personas indeseables entren en sus países. Hay que distinguir entre refugiados por persecuciones religiosas (cristianos perseguidos), que sí deberían acceder a nuestros países, entre emigrantes económicos y entre ambos y emigrantes por interés o por invasión. Los Estados deben ayudar en origen, no favorecer la aceptación indiscriminada de migrantes. Hay que aceptar, preferentemente, a los cristianos Hay que permitir que entren todos los que quieren. Los Estados no deben tener fronteras. La seguridad nacional debe estar por detrás de esta máxima. Ésa es la auténtica caridad.
15º La liturgia debe ser seria y cuidada porque da gloria a Dios. La forma de adorar al Señor determina tu fe (lex orandi, lex credendi) La libertad y creatividad litúrgicas son buenas. Hay que hacer que las misas sean amenas: en esto un buen ejemplo son los pentecostales, con muchos cantos, palmadas y bailes. Hay que evitar los silencios en las misas.
16º El Infierno existe. Es dogma de fe. Cristo habla muchas veces de él El Infierno no existe. Es una metáfora. Todos se salvan. O, en todo caso, las almas malas se aniquilan. No está en la lógica del Evangelio que nadie se condene eternamente
17º El pecado original existe y dejó herida la naturaleza humana y con tendencia a la concupiscencia, aunque no eliminó el albedrío del hombre para, con la gracia, poder hacer el bien No hay pecado original puesto que el hombre procede del mono. La evolución de las especies (también del hombre) es indiscutible
18º La Biblia es Palabra de Dios. Su primera interpretación debe ser la literal. Hay que interpretarla según el magisterio de la Iglesia. La Biblia hay que reinterpretarla según los géneros literarios de cada libro. No hay que interpretarla literalmente nunca. Los milagros no fueron milagros porque Cristo no hacía magia. Hay que eliminar de ella cualquier elemento sobrenatural y aplicar el método histórico-crítico. Cada uno debe interpretar la Biblia según sus propias circunstancias y mentalidad.
19º Para salvarse no basta creer en Cristo. Hay que hacer buenas obras y cumplir los mandamientos. Cristo no pide imposibles: se salvan todos los que creen en él. Su misericordia es infinita
20º No hay situación, por dura que sea, que no pueda superarse por la gracia de Dios, por eso los sacerdotes pueden vivir en castidad, los esposos ser fieles a sus cónyuges y los separados o los que tengan tendencias homosexuales pueden y deben vivir en castidad y continencia Nadie le puede pedir a un divorciado que viva en castidad el resto de su vida: eso sería cruel. Y por la misma razón, nadie le puede pedir a un gay que viva en castidad. O a un sacerdote que sea célibe. O a un casado que sea siempre fiel a su cónyuge.
21º El sexo solo está permitido dentro del matrimonio canónico. Los que viven en matrimonio civil o en uniones libres están en pecado mortal Lo importante es el amor: cualquier unión es válida porque implica un compromiso. Incluso algunos matrimonios homosexuales tienen virtudes dignas de admiración, como la fidelidad que se tienen uno al otro.
22º La misión de la Iglesia es salvar almas La misión del sacerdote es acompañar a todos en su vida, sin llamar a la conversión
23º Hay que misionar para poder salvar las almas de los que no han oído hablar de Dios o de los que están en el error de otras religiones. Fuera de la Iglesia solo se salvan los que practiquen la religión natural inscrita por Dios en el corazón de todos los hombres, siempre que tengan ignorancia invencible y eso es muy difícil cuando un pueblo es pagano o cuando alguien practica religiones que imponen elementos contrarios a la ley natural No tiene sentido misionar para convertir a todos a la Iglesia católica, ya que todas las religiones son caminos válidos para salvarse. Incluso un ateo o un pagano se salvan. Los misioneros deben limitarse a ayudar al desarrollo económico y social de las poblaciones donde son enviados
24º Solo estando en gracia se puede merecer: las obras buenas hechas sin estar en gracia no sirven como méritos para salvarse Todas las buenas obras salvan. Por ejemplo, los que trabajan en una ONG y hacen cosas buenas, aunque no crean en Cristo ni estén en gracia, merecen sobrenaturalmente.
25º La Eucaristía es el centro y culmen de la vida cristiana La cima y culmen de la vida cristiana debe ser el hombre, el hermano, el prójimo. Darle importancia a la Eucaristía y concebirla como transubstanciación nos aleja de los protestantes y del ecumenismo
26º El papa es infalible solo cuando, en Concilio ecuménico, proclame un dogma en materia de fe o moral Todo lo que diga el papa es infalible y hay que obedecerle en todo, porque el papa no yerra nunca (aplicable solo al papa actual, no a los anteriores).
27º La falsa obediencia no es católica: obedecer a una orden de un superior que atenta contra la fe o la moral o que induce al pecado es pecado en sí mismo Quien obedece no se equivoca nunca: obedece siempre, incluso las órdenes equivocadas o contrarias a la fe o la moral pues el culpable sería el ordenante, nunca tú.
28º Solo pueden comulgar los que estén en gracia de Dios. Comulgar en pecado mortal es pecado mortal de sacrilegio y quien come el Cuerpo del Señor indignamente se traga su propia condenación Esto es discriminatorio: deben comulgar todos, pues la misericordia de Dios es infinita y la Eucaristía es una medicina.
29º La Segunda Venida del Señor o Parusía es dogma de fe y está próxima (ya lo dijeron Pío XII o Pablo VI y la Virgen en multitud de apariciones aprobadas) y hay que predicar sobre ella para que los fieles estén preparados ante lo que viene: gran apostasía de la Iglesia, Anticristo y falso profeta, gran tribulación y triunfo final del Señor en su Venida. Hay que discernir los signos de los tiempos y la apostasía que ya tenemos encima, aunque nos duela. Callar sobre esto es un grave pecado de omisión pues hace que los fieles ignoren estos temas No hay que hablar nunca del apocalipsis ni de escatología porque eso genera miedo entre los fieles y es de aguafiestas y pesimistas: la Iglesia triunfará por sí misma en el mundo y todo progreso humano es bueno. Por tanto, hablar de la Segunda Venida de Cristo es inoportuno; nadie sabe lo que significa el apocalipsis y será, en todo caso, dentro de miles de años. Mejor callar sobre estos temas
30º Los verdaderos profetas siempre fueron los que llamaban al pueblo a la conversión ante la apostasía presente. Un buen sacerdote debe actuar como un profeta y advertir del pecado mortal y de la necesidad de vivir en gracia para salvarse. Especialmente deben desenmascarar pecados mortales admitidos socialmente, como el adulterio, sodomía, aborto, anticoncepción, eutanasia o impureza. Los falsos profetas son los que hablan de un presente y de un futuro de color de rosa para la Iglesia Los falsos profetas son los profetas de calamidades. La Iglesia va estupendamente y lo que viene será aún mejor. Los fariseos y fundamentalistas son unos amargados. Los sacerdotes, en sus homilías, solo deben hablar de la infinita misericordia del Señor, que ya nos salvó a todos con su Pasión.
31º Los sacerdotes y religiosos, como dice el CDC (numerales 284 y 669), deben llevar sotana, traje religioso o distintivo eclesiástico. El sacerdote y el religioso/a están consagrados a Dios y deben diferenciarse también en el exterior de los laicos: eso les ayuda a obtener más respeto de los demás, a que cualquiera pueda solicitarle confesión en cualquier momento y a que el trato con las mujeres sea más serio. Deben evitar, aún con más rigor que los laicos si cabe, lugares que puedan dar lugar a ocasiones de pecado. El sacerdote no debe distinguirse de los laicos. Deben hacer todo lo que hacen los laicos y mientras más integrados estén en el mundo mejor para todos. Los sacerdotes deben ir a las playas para descansar y tener el mismo ocio que los laicos.
32º El buen cristiano debe ser sal y levadura: advertir a los demás sobre la necesidad de conversión para salvarse y no asistir a ceremonias no cristianas. Si no exhortas a la conversión a tu hermano, Dios te pedirá cuentas a ti (Mt. 18, 15 y Ezeq. 33, 7-9). Pero para poder hacerlo, antes debes quitar la viga de tu ojos, es decir, tu vida debe ser ejemplar, no puedes ser un pecador público y debes vivir en gracia de Dios. No seas hipócrita Un buen cristiano debe vivir y dejar vivir: nada de reconvenir a sodomitas o a divorciados vueltos a casar sobre la necesidad de conversión para salvarse, por ejemplo. Eso es señal de fariseísmo y de hipocresía.
33º El católico debe llevar una vida coherente con su fe: debe expresar su credo en público, con caridad pero con firmeza. Si eso te acarrea persecución, serán medallas que Cristo pone en tu pecho (Mt. 5, 10-12). El martirio nunca es desdeñable para un católico, aunque no debes buscarlo porque es una gracia que concede Dios. Basta ser católico entre católicos y en casa. En público no debes expresar tu fe porque solo te traerá problemas y porque, haciéndolo, no respetas la libertad de los demás ni la laicidad de nuestra sociedad.
34º Cristo debe reinar en todo lo humano. Un católico no debe obedecer leyes contrarias a su fe o a su moral y en esos casos debe ejercer la objeción de conciencia, a cualquier precio Vivimos en democracia: hay que aceptar las leyes votadas por la soberanía popular, aunque sean contrarias a nuestra fe. Oponerse a ellas no es democrático porque todos tenemos los mismos derechos.
35º Un buen católico debe frecuentar los sacramentos: ir a misa diaria siempre que se pueda y confesar al menos una vez al mes Eso es signo de fariseísmo. Los que dicen amar mucho a Dios luego no aman a su prójimo
36º El magisterio de Juan Pablo II y de BXVI es un valladar contra el modernismo y resumen del magisterio de siempre de la Iglesia y de su tradición (Veritatis Splendor, Familiaris Consortio, Evangelium Vitae, Redemptoris Mater, Ecclesia de Eucharistia… Estos papas eran unos rígidos. Su magisterio es irrealizable y falto de misericordia por rigorista. El magisterio actual nos gusta más: Amoris Laetitia o Laudato Si´.
37º Importancia de los sacramentales para luchar contra el demonio: crucifijos, rosarios, agua bendita, etc. Paparruchas. Esas son creencias medievales. El demonio no existe como un ser. Es una metáfora del mal.
38º Cristo resucitó realmente. Es el acontecimiento histórico más importante de la Historia. Se apareció a su Madre y discípulos durante 40 días y luego ascendió a los Cielos, donde está sentado, con su cuerpo glorioso, a la derecha del Padre La resurrección no fue real: es una creencia humana generada por la emoción de los apóstoles, por las ganas que tenían de volver a ver a Jesús. Cristo ha resucitado en el corazón de los fieles, pero no realmente. La Cruz terminó en fracaso. Pronto se encontrará su tumba.
39º El liberalismo es pecado Debes permitir que en democracia todos tengan su propia opinión y todas son igualmente respetables
40º No se puede pertenecer o votar a partidos que apoyan o ensalzan pecados mortales, como el aborto, la sodomía o la eutanasia. Se puede ser perfectamente cristiano y pertenecer o votar a cualquier partido político porque hay que separar lo que es del César de lo que es de Dios. Basta con que tú no apoyes el aborto o la eutanasia.

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Juan Suárez Falcó

"Un cántico nuevo (Apoc. 14, 3)"
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5 Comments

  • “Dios ha consentido que un falso profeta ocupe el trono de Pedro” luego es papa, malo , pesimo,;pero papa al fin y al cabo. Esta en la silla de Pedro.

  • Muchísimas gracias por la claridad en la exposición y explicación, permitiéndome resolver algunas dudas puntuales. Una pregunta: ¿Qué edición y editorial del Catecismo de la Iglesia Católica aconsejaria que tuviera cualquier católico en casa?. Gracias nuevamente y que Dios les bendiga.

    • La Conferencia episcopal española saca ediciones prácticamente cada año. Lo ideal es que sea una edición previa a 2013. También lo tiene a texto completo en Internet, en la web del Vaticano, en la Vicaría de Pastoral de Méjico, en la web del Opus Dei o en la web del obispo Munilla.

      Bendiciones.

  • Fenomenal artículo, pero no dejéis morir la página…
    El Cisma llegará como consecuencia de la Abolición Eucarística, profetizada por Daniel 9,27.
    Pero para que sea abolida, primero tienen que firmar el tratado “Paz y Seguridad”, que este año han intentado realizar en dos ocasiones, pero sin éxito, porque asi lo indica Daniel 9,27: Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.
    Aqui nos indica que desde que se firme dicho pacto, debemos contar tres años y medio, que es la mitad de la semana de Daniel.
    Esto coincide con lo que dijo Ana Catalina Enmerich: Ví una gran oposición entre dos papas. Hemos presenciado demasiadas herejías de Bergoglio, y el Papa legítimo NO se ha pronunciado públicamente contra ninguna de ellas. Pero cuando Bergoglio elimine las palabras de la Consagración, B-XVI, alzará la voz contra Bergoglio. Para usurpar el trono de S. Pedro, tuvieron que quitar al papa legítimo, ahora para que el anticristo se manifieste públicamente, tienen que quitar la Eucaristía, que es lo que le impide reinar en todo el planeta.
    Non Nobis.

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