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SOBREMESA CON TOSATTI: MARTINI EXCLUIDO DEL CÓNCLAVE POR NO VOTAR POR BERGOGLIO COMO PAPA (II)

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Written by Marco Tosatti
Stilum Curiae -22 julio 2017-Marco Tosatti

Nos ha escrito u  viejo y querido amigo sacerdote, Ariel Levi di Gualdo, en relación con el último artículo de Romana Vulnertus Curia (RVC para los amigos) que felizmente hospedamos en Stilum Curiae.  Es una carta interesante, porque ofrece ciertas informaciones y pintos de reflexión sobre los sucesos que estamos viviendo en la Iglesia y en estos tiempos. Pero no son necesarios nuestros comentarios: dejamos la palabra a Ariel. 

“Querido Marco,

Después de haber leído tu artículo “Martini no quería a Bergoglio como Papa”, he estado tentado en llamarte para tener una charla, que haremos en todo caso.

Tú y yo nos conocemos desde hace muchos años, somos amigos y nos leemos entre nosotros, de modo que te es notoria mi forma habitual de tratar con extrema dureza a la Compañía de Jesús de unos años a esta parte. ¿Tal vez porque lo tengo fácil con los jesuitas?  No, no podría estar enfadado, porque hacia los Jesuitas de la vieja escuela, formados antes de los años sesenta y pertenecientes a la vieja Compañía de Jesús, guardo, por otro lado, una profunda gratitud, porque he sido alumno suyo. No guardo, sin embargo, estima alguna, hacia los miembros de aquella que me gusta llamar la nueva Compañía de las Indias, hoy dirigida por el notorio y manifiesto hereje: Padre Arturo Sosa (*).

Durante mis primeros años de sacerdocio entro en contacto con “piezas históricas” de la Curia Romana, y empiezo a ser, no tanto hermano, amigo o confidente de varios eclesiásticos, sino confesor y director espiritual, y en este caso bajo el sigilo del secreto sacramental, no se puede nunca aplicar el principio de “se dice el pecado pero no el pecador” porque en ciertas delicadas situaciones no se dice nunca el pecador y nunca el pecado, osea, no se difunden nunca ciertas noticias.

Escribo siempre de muchas cosas, con rigor documentado. Pero jamás, en mis escritos, han aparecido aquellos nefastos y clericales “parece”, “se dice”…..seguidos de verdaderas ráfagas de metralleta; porque cuando se habla de ciertos argumentos, ante todo se prueba y se demuestra aquello que se dice. Esta es la razón por la cual no he podido nunca hablar -aunque me haya ocupado muchas veces de la figura teológica controvertida del Cardenal Carlo María Martini-, y de cuanto has escrito y publicado tú.

 Sin profundizar más en la cosa, puedo confirmarte que en el cónclave de 2005 el Cardenal Carlo Maria Martini apoyó y sostuvo la elección del Cardenal Joseph Ratzinger, cuya posición teológica y pastoral era seguramente del todo distinta de la suya, pero hacia el cual alimentaba una profunda estima, prescindiendo de las opiniones divergentes.  Definir al pontífice actual  como”realizador del marinismo” es una mentira creada por periodistas y blogeros de bajo nivel. El Cardenal Carlo María Martini tenía una pésima consideración del por entonces Arzobispo metropolitano de Buenos Aires, cosa que no cesó de demostrar, muchas y muchas veces, con toda la elegancia que le era propia; los testimonios oculares y auriculares no faltan en este sentido. Como no faltan algunos ancianos Jesuitas argentinos que recuerdan a su hermano Padre Jorge Mario Bergoglio diciendo: “Al final de su mandato de provincia, solo para paliar un poco los daños que él ha hecho, hemos necesitado veinte años”.

No hay que olvidar, por tanto, que el “progresista” Carlo María Martini, amado de toda la izquierda radical chic de la época, en el fondo era un gran snobista; y cuando llegaba en visita pastoral a las parroquias metropolitanas ambrosianas, o cuando ingresaba en su iglesia catedral, su aplomo, el porte, el aire del príncipe de la Iglesia se percibían desde lejos. Él era, de hecho, el favorito también por su bella y viril figura física, unida a un comportamiento de gran clase, aunque tuvo éxito en la Cátedra de San Ambrosio por un simpático hombrecillo que parecía una mezcla de gnomo de caricatura y el gran escarabajo azul enmascarado de Santa Claus.

Ciertas exégesis, discursos o afirmaciones del Cardenal Carlo María Martini, me han dejado siempre muy perplejo. En 2010 escribió un ensayo breve para refutar su tesis inverosímil sobre el “restablecimiento” del diaconado femenino, explicando que ni en la Iglesia de Oriente ni en la de Occidente jamás existió ese instituto. Pero, más allá de esto y de lo otro, Martini era un hombre de indudable cultura. (Aquí)

Primeramente como jesuita, después como obispo y seguidamente como cardenal, Carlo María Martini era la perfecta antítesis del entonces Arzobispo metropolitano de Buenos Aires, al cual no podía sino mirar con desconcierto, sea por su objetivo tosquedad humana, como por la objetiva rudeza teológica, si de teología podemos hablar.

Si un hombre como Carlo María Martini hubiera participado como elector en el cónclave de 2013, tal vez no hubiera dudado en salir de la Capilla Sixtina. Como seguramente harán un grupo también pequeño de cardenales en un futuro, en el caso en que, durante el próximo cónclave, puedan intentar una operación como la última. En dicho caso veremos un pequeño grupo de Padres Cardenales romper el sigilo del cónclave y salir fuera, sin proferir gemidos, pero demostrando todo con un gesto silencioso y sin dar alguna explicación.

Cuando en el cónclave del 2005 circuló el título del entonces Arzobispo metropolitano de Buenos Aires, el cardenal Carlo María Martini fue el primero en encauzar los votos de los hermanos cardenales hacia el Cardenal Joseph Ratzinger.

Cuanto se lee en los periódicos o blogs, son solo leyendas y conjeturas del todo extravagantes.

Todo esto he sentido  quería decirte para que lo comentes públicamente en tu blog.

Tuyo,

Ariel S. Levi di Gualdo”

 

Marco Tosatti
Artículo original Stilum Curiae

Traducido por Montse Sanmartí  para Como Vara de Almendro

 

                                   (*) El superior general de los Jesuitas, el padre Arturo Sosa, orando con monjes budistas, hace escasos días.

 

About the author

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Marco Tosatti

Nació en Génova en 1947. Es periodista desde 1972 y ha cubierto muchos sectores: deporte, sucesos, política, sindical y enseñanza. Desde 1981 se ocupa de la información religiosa. Ha sido el vaticanista del Diario La Stampa desde 1981 hasta 2008. Ha escrito numerosos libros, sobre temas de religión e historia, en particular del Medio Oriente y sobre la cuestión armenia: “El Barón de Alepo” o “La verdadera historia de Mussa Dagh”. Y también “Investigación sobre el Demonio”, “Padre Pío y el Diablo”, “Santos poseídos por el demonio”, “Investigación sobre la Síndone” y otros. Con Don Gabriele Amorth ha escrito “Memorias de un exorcista”. Actualmente es titular del blog “Stilum Curiae”.

info@comovaradealmendro.es

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2 Comments

  • Me he sentido aliviado al leer este artículo. Yo siempre he tenido en gran estima al Cardenal Carlo Maria Martini SJ desde los tiempos en que, si no recuerdo mal, era Rector del Pontificio Instituto Bíblico. Un gran Cardenal. De gran altura intelectual. Bastaba verlo con sus hábitos corales en la Catedral de Milán o llevando el Sacro Chiodo (el Sagrado Clavo de Cristo, que se venera en el Duomo milanés). Nada que ver con Bergoglio.
    Hay que ver lo prudente que se ha de ser en la red. Es un campo minado. Afortunadamente aun quedan Páginas como Vara de Almendro.
    Gracias.

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