Actualidad Artículos Externos

Llega a Alemania el primer Sacerdote Robot

Se llama BlessU-2 y es un representante de la iglesia luterana. Aquí el por qué no podría ser sino protestante.

Por Antonio Gurrado. 1 de Junio de 2017

A quinientos años de la publicación de las noventa y cinco tesis de Lutero, el protestantismo ha encontrado finalmente su propia culminación con la instalación de un sacerdote robot en Wittenberg, en una muestra conmemorativa del aniversario. El sacerdote robot se llama BlessU-2 [‘También te bendigo’] y éste es representante de la iglesia luterana de Assia – Nassau, mejor aún, fue instalado a sugerencia de la mencionada iglesia luterana a fin de favorecer la discusión respecto al caso de “si es posible recibir la bendición de una máquina o si se prefiere un ser humano”. Al menos así lo sostiene un pastor, Setephan Krebs, individuo de carne y hueso. Es obvio que, poniéndolo de este modo, la presencia de un sacerdote robot en tierras protestantes se baja al nivel de una provocación de Hirst o tal vez incluso de Cattelan, pero significaría no considerar la especificidad del contexto geo histórico del 500 aniversario luterano. ¿Por qué un sacerdote robot es intrínsecamente protestante?

Existe más de un motivo. En primer lugar a Lutero le apuraba la desintermediación de la relación entre hombre y Dios, es decir, la eliminación de aquella inútil (a decir suyo) jerarquía que obstaculizaba el contacto directo entre la conciencia humana y la presencia divina. Desde el momento en que ningún hombre está destinado a hacer de intermediario, entonces cada uno está llamado a hablar cara a cara con Dios; si cada hombre está llamado, entonces viene a menos lo discriminante de las vocaciones sacerdotales, y tanto vale que la relación entre lo que hay dentro de nosotros, y lo que hay por encima de nosotros pasan a través cuanto más impersonal sea. Un robot pude hacer de Lutero al caso como un embudo parlante.

A esto se suma la cuestión de la gracia. Para salvarse basta la fe y no se necesitan las obras, siendo la fe reducida a un sentimiento individual (Lutero era un atormentado, un neurótico, un egocéntrico de éxito secular) entonces para certificar y dar testimonio de esta fe, basta un oropel algo más que simbólico, un sacerdote automático que se limita a hacer de espejo a la fe se cree tener y que se cree que es suficiente para la vida eterna. Del resto este sacerdote robot no hace mucho: de conformidad con el precepto de la Sola Scriptura, lee al solicitante un versículo de la Biblia pero no lo comenta. En compensación, con una cierta concesión a la espectacularidad, es capaz de echar rayos luminosos de las manos. Se limita a decir “Dios te bendiga y te proteja” y, para los más sordos, imprime la misma fórmula en un papelito para llevar a casa. Lutero tradujo la Biblia en alemán para afirmar el derecho de los fieles a hablar con Dios en su propia lengua, en vez del latín; el sacerdote robot, de manera más modesta, bendice en cinco idiomas (alemán, inglés, francés, español y polaco) de acuerdo a la solicitud del feligrés, quien puede seleccionar la opción de su preferencia maniobrando una pantalla táctil en el pecho del autómata antropomorfo.

En cuanto al representante de la iglesia de Assia-Nassau – el ser humano, me refiero al padre Krebs, no al robot – considera que el propósito de BlessU-2 de provocar el debate, es obvio que alguno pueda inspirarse para paliar con la inteligencia artificial la crisis de vocaciones. Sería una consecuencia en línea con el desarrollo progresivo de la espiritualidad en sentido contrario a la religión; cuando de hecho la religión está quod religat, esto es, que tiene unidas a las comunidades (y por esto es que no puede ser una sola), la espiritualidad es un sentimiento personal que separa y subdivide. ¿Qué puede haber mejor para esta época en la que cada uno se siente con el derecho de dictarse los mandamientos que el propio corazón considera justos?, ¿de una máquina que transmita una bendición divina sin oponer la resistencia humana del hombre que no se doblega, que no concede la absolución, que no da la comunión a los indignos? Una religión que divide como el protestantismo, que no contenta con haberse separado de Roma se ramificó en corrientes infinitas, no puede sino mirar favorablemente a un sacerdote robot que, dirigido por los mismos fieles, incline la presencia de Dios sobre demanda.

El robot sacerdote de hecho se parece a cualquier robot de ciencia ficción rudimentaria, pero con una función súper moderna: los fieles pueden elegir a qué género pertenece y si, por lo tanto, deba bendecir con voz masculina o femenina. Tendrá éxito. Dentro de algunas décadas también tendrá su propia secta.

Traducción de Como Vara de Almendro

http://www.ilfoglio.it/chiesa/2017/06/01/news/ln-germania-arriva-il-prete-robot-avra-presto-la-sua-setta-137766/

About the author

mm

Como Vara de Almendro

info@comovaradealmendro.es

.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: